Una señal de forex es una propuesta de operación escrita en un formato fijo. No es un consejo ni un análisis: es una instrucción que puedes ejecutar o descartar, y que trae todo lo necesario para hacerlo sin interpretar nada.
Los cinco datos
El par. Qué se opera, con el nombre exacto del instrumento tal como aparece en tu plataforma. EURUSD es el euro contra el dólar; XAUUSD o GOLD es el oro contra el dólar. Si el nombre no coincide con el de tu broker, no lo busques a ciegas: en XM el oro se llama GOLD y el índice Dow Jones se llama US30Cash.
La dirección. Compra o venta. Compra significa que esperas que el precio suba; venta, que baje. En inglés verás buy y sell, o long y short. Todo lo demás, como “compra fuerte” o “venta agresiva”, es adorno.
La entrada. El precio a partir del cual la señal tiene sentido. Si el mercado ya se alejó mucho de ese precio cuando la ves, la señal expiró: entrar tarde cambia la relación entre lo que arriesgas y lo que buscas.
El stop loss. El precio donde se acepta que la idea falló y se cierra la operación con una pérdida pequeña y conocida. Es el dato que convierte una corazonada en una operación. Una señal sin stop no es una señal, es una apuesta.
El take profit. El precio donde se recogen ganancias. A veces hay dos o tres, numerados. Define de antemano cuánto buscas ganar por cada unidad que arriesgas.
Cómo saber si una señal está incompleta
Haz tres preguntas. ¿Sé exactamente en qué precio pierdo? Si no, falta el stop. ¿Sé cuánto pierdo si llego ahí? Si no, todavía no calculaste el tamaño de tu posición. ¿Sé cuánto gano si sale bien? Si no, falta el objetivo. Cualquier señal que no responda las tres no debería ejecutarse.
Lo que la señal no decide por ti
La señal dice qué, hacia dónde y entre qué precios. No dice cuánto: el tamaño de la posición depende de tu capital y de cuánto estés dispuesto a perder en esa operación. Ese cálculo es tuyo, y es la parte que separa a quien dura de quien no. La calculadora de tamaño de posición lo hace en segundos.