Cuando depositas en XM, el broker añade un saldo extra a tu cuenta según el monto. Ese saldo es el bono. Sirve para operar, aumenta tu margen disponible y, si lo entiendes bien, no cambia nada en cómo gestionas el riesgo. Si lo entiendes mal, puede hacerte abrir posiciones más grandes de lo que tu dinero real aguanta.
Cómo se calcula
El bono se aplica por tramos acumulativos sobre el total depositado. En los primeros 100 dólares el bono es del 100%; en la parte que va de 100 a 500, del 50%; y en la parte que va de 500 a 4,500, del 20%. Un depósito de 700 dólares recibe 100 por el primer tramo, 200 por el segundo y 40 por el tercero: 340 dólares de bono. El máximo acumulable sumando los tres tramos es de 1,100 dólares. Las condiciones exactas y los países elegibles los fija XM y pueden cambiar; verifica siempre en tu área de cliente.
Qué puedes hacer con él
Operar. El bono cuenta como margen, así que puedes mantener posiciones con un colchón mayor antes de llegar a una llamada de margen. Las ganancias que generes operando con él sí son retirables, como cualquier ganancia.
Qué no puedes hacer
Retirarlo. El bono no es dinero tuyo; es saldo de crédito del broker. Si retiras parte de tu depósito, se elimina la parte proporcional del bono. Y si la cuenta cae hasta cero, el bono no te protege de nada: se consume igual que el capital.
Cómo usarlo bien
Calcula el tamaño de tus posiciones sobre tu capital real, no sobre el saldo total con bono. Si depositaste 700 dólares y el saldo muestra 1,040, tu 1% de riesgo son 7 dólares, no 10. El bono es margen extra, no capital extra. Tratarlo como capital es la forma más rápida de descubrir la diferencia.
Con esa regla, el bono es un beneficio limpio: más aire para el margen y ninguna decisión distinta en el riesgo. Si aún no tienes cuenta, la Beca Norte explica cómo abrirla y qué recibes por ser parte de nuestra comunidad de Partner de XM.